INOVACION SINDICAL advierte que en los últimos meses estamos observando cómo existen largas colas de vehículos en gasolineras Low-cost de la provincia intentando ahorrarse unos céntimos. También se ha hablado bastante de cómo el incremento del precio de los combustibles está afectando a sectores profesionales específicos como son los transportistas, pero en nuestra provincia son muchos los trabajadores y trabajadoras que, día tras día, tienen que coger su vehículo particular para ir desde su lugar de residencia a su puesto de trabajo. Y de estos, los sindicatos mayoritarios subvencionados están callados, no solo en la lógica denuncia pública sino también en la práctica por ser ellos quienes fingen negociar los convenios colectivos de la provincia, y decimos fingir porque entre otras cuestiones el uso de recursos propios para el desplazamiento a los puestos de trabajo, ni están ni se le espera.

Según el estudio de INNOVACIÓN SINDICAL, teniendo en cuenta los convenios colectivos de la provincia, tan solo un 5 % de las empresas pagan más de 0,19€ por kilómetro. En estos casos en que las empresas vienen abonando cantidades que superan esta cifra, éstas son insuficientes para los costes del traslado del trabajador/a, dado los precios actuales del carburante. Pero es que además, en el 95% de los casos restantes o no se abona nada o está por debajo de dicha cantidad. Pero en esta tesitura los trabajadores y trabajadoras no sólo asumen los gastos de combustible, además de los gastos de desgaste y mantenimiento, que engloban el cambio de neumáticos gastados, cambio de aceite, piezas del coche que se deben renovar, etc. sino también seguro de coche e impuestos del vehículo.

Si trabajas te habrás dado cuenta que la inflación ya está presente, es más, dura demasiado en nuestras vidas, pues ya sea que vayas al súper, pagues algún tipo de servicios, vayas a un bar, cafetería o restaurante o quieras ponerle combustible a tu automóvil, notarás que los precios han aumentado considerablemente, mientras los salarios no se mueven en los últimos años, incluso en ocasiones descienden. O lo que es lo mismo, mientras los precios se aceleran los salarios no.
En los últimos años, el precio del combustible ha experimentado un notable incremento. Según la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), a finales de 2021, llenar un depósito de carburante en España se encareció un 25% con respecto al anterior ejercicio. Y en 2022 un 12% más. Un 37% en tan solo dos años, y en lo que llevamos de 2023 a la espera de datos oficiales anuales, si estamos observando el incremento en estos días de casi 20 céntimos el litro de combustible en las gasolineras.

Se estima que tan solo un 20% de la población trabajadora de Jaén tienen que ir a su puesto de trabajo a escasos kilómetros de su hogar, y usan otros medios de transporte público o a pie, pero hay otros muchos, un 80%, que tienen que hacer muchos kilómetros, de ida y vuelta, para cumplir con sus responsabilidades laborales.

Nos encontramos de hecho de que cada día, decenas de miles de trabajadoras y trabajadores tengan que hacer más de 75 kilómetros y el gasto del combustible se les ha disparado en los últimos meses.

Francisco Cantero, Secretario General de IS. declara que “son múltiples los sectores afectados. Pero si hay uno sangrante por ser conocido por sus bajos salarios, es el caso de las trabajadoras de auxiliares de ayuda a domicilio del servicio provincial, que llevan más de 15 años trabajando a centenares de kilómetros de su casa. Si antes se gastaba, cada día, una media de 15 euros en combustible, ahora esta cifra se eleva a los 30, lo que a final de mes le supone un gasto de más de 450€. Que no saben si repostar o comer, y así mes tras mes sin ninguna solución”.

Desde INNOVACIÓN SINDICAL “instamos al nuevo Gobierno que salga en estos meses que disponga medidas efectivas para paliar que los gastos de desplazamiento recaiga al 100% en los bolsillos de la población trabajadora. Que se tenga en cuenta en las negociaciones de convenios colectivos las distintas peculiaridades de los sectores afectados, y para ello, es necesario que se dé paso a las organizaciones sindicales modernas, independientes y autónomas que asuman el papel de la defensa real de los trabajadores y trabajadoras, no escaparatista y falsa de las organizaciones subvencionadas”, continúa Cantero.