Agentes de la Guardia Civil, en el marco de la operación “Hábitat Pelegrin”, han desmantelado un grupo especializado en robos con fuerza en viviendas habitadas, y cometidos a lo largo y ancho de la geografía nacional.

El origen de la investigación tenía lugar en Madrid, al detectarse la presencia de un grupo sospechoso de perpetrar robos en viviendas unifamiliares en la Comunidad de Madrid, cuyos integrantes, alguno de ellos ya conocido por los Agentes, conformaban una célula que realizaba campañas temporales en nuestro país.

A principios del mes de febrero, los investigadores detectaron que el grupo podría haberse desplazado a la Comunidad Autónoma de Andalucía, concretamente a la provincia de Jaén, donde cometieron varios hechos delictivos en localidades como Villanueva de la Reina, Los Villares, Andújar o Linares.

Fruto de las vigilancias efectuadas, se pudo comprobar la gran movilidad que ostentaban los integrantes del grupo, quienes utilizaban vehículos legales, a los que cambiaban la placa de matrícula original en el momento de perpetrar los robos, alojándose en casas rurales de localidades pequeñas, que utilizaban  como centro neurálgico de sus operaciones, aprovechando para realizar las vigilancias de sus objetivos durante las visitas a la zona.

Para acceder al interior de las viviendas forzaban puertas o ventanas de las plantas bajas y una vez en el interior de los domicilios procedían a hacerse con todo tipo de efectos de valor, principalmente piezas de joyería, relojes, pequeños electrodomésticos y dinero en efectivo.

Hasta el momento, se investiga su participación en una veintena de hechos delictivos en localidades de las provincias de Madrid, Jaén, Teruel, Huesca y Navarra.
Se han realizado tres registros domiciliarios, en las localidades de Valdemoro (Madrid), Seseña Nuevo (Toledo) y Longares (Zaragoza), los dos primeros lugares que ellos utilizan de forma habitual para vivir y el tercero, lugar elegido para establecer su centro de operaciones, donde fueron detenidos y donde los agentes intervinieron multitud de efectos tales como artículos de joyería: collares, pulseras, anillos, pendientes – Relojes – Dinero en efectivo – Material informático y electrónico – Documentos falsos – Placas de matrícula falsificadas – Herramientas y efectos que utilizaban en los hechos delictivos

Los detenidos, son cuatro hombres de origen albanés, con edades comprendidas entre los 35 y 40 años, se habían asentado de forma habitual en nuestro país, en Madrid y Toledo, realizando su actividad delictiva en todo el territorio nacional en campañas que tenían una duración de una o dos semanas, permaneciendo en la sombra el resto del tiempo. Se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, robo con fuerza en domicilios habitados y falsedad documental.