El Sindicato de Enfermería SATSE ha puesto en conocimiento del Defensor del Pueblo esta decisión arbitraria de la Administración que niega el derecho a la formación dentro de la Jornada Laboral, particularmente en un colectivo tan sensible como el de la Enfermería, donde un 80% del sector siguen siendo mayoritariamente mujeres.

El Sindicato de Enfermería SATSE ha denunciado al Defensor del Pueblo Andaluz el incumplimiento del Estatuto de los Trabajadores por parte de la Dirección Gerencia de la Agencia Pública Sanitaria Alto Guadalquivir.

El Estatuto de los Trabajadores establece en su Art. 23 el derecho del trabajador/a a recibir al menos 20 horas de formación anuales dentro de su jornada laboral (como horas efectivas de trabajo). La Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) en su art. 33 establece también, la obligación y el derecho de los profesionales sanitarios a mantener permanentemente actualizados sus conocimientos y cualificación, para ofrecer la mejor atención y cuidados posible a los ciudadanos, así como para garantizar su seguridad.

La realidad es que todos los profesionales sanitarios de esta Agencia Pública Sanitaria, y particularmente como denuncia SATSE, el personal de Enfermería, se ve obligado a realizar dicha formación en su tiempo libre y con su propio dinero, al margen de su jornada laboral, provocando una difícil conciliación de la vida familiar y laboral, ya que prolonga esta última, más allá del propio horario de trabajo.

La única respuesta desde la Agencia Sanitaria a los trabajadores ha sido que el marco de Licencias y Permisos dentro de la Agencia Pública Sanitaria Alto Guadalquivir es el EBEP (Estatuto Básico del Empleado Público) y aludiendo al techo presupuestario impuesto desde la Consejería de Hacienda de la Junta de Andalucía, niega la concesión de esas horas dentro de la jornada laboral.

Desde el Sindicato de Enfermería SATSE se ha exigido a la Dirección del Hospital el cumplimiento de ambas leyes de ámbito estatal (el EBEP y el EETT) como normas básicas de obligado cumplimiento que rigen nuestras relaciones laborales con la Agencia, pues sus trabajadores son Empleados Públicos Laborales, no funcionarios, y por tanto, amparados por ambas leyes que se complementan, no pudiendo enajenarse derechos contemplados en ninguna de las dos leyes.

Para el Sindicato de Enfermería SATSE, la Formación Continua de los profesionales de la Salud no es sólo un derecho del trabajador/a. Es una obligación de la propia Dirección del Centro, de la Agencia, y del propio Sistema Sanitario Público Andaluz (SSPA), gararantizar y promover que todos sus profesionales estén actualizados en las materias clínicas y técnicas relacionadas con su categoría profesional, con el objetivo de poder ofrecer a los usuarios, la mejor evidencia y la calidad técnico-científica que puedan ofrecer a través de sus intervenciones.

El Sindicato de Enfermería SATSE recuerda que el incumplimiento del derecho del trabajador/a a ser formado/a en su jornada laboral (al amparo además en un derecho recogido legalmente en una Ley de rango superior como se ha comentado anteriormente), carece totalmente de justificación y produce un daño moral añadido a una profesión como la Enfermería de altísima cualificación profesional, valorada dentro y fuera de nuestras fronteras.

Por lo anteriormente expuesto y con el objetivo de visibilizar las condiciones que la propia Administración Pública impone a profesiones como la Enfermería, en las que las mujeres conforman el grueso de la plantilla de trabajadores, obligándolas a formarse e investigar fuera de su jornada laboral o a tenerse que reducir la jornada para soportar las duras condiciones a las que está sometida la Sanidad Pública, desde SATSE, hoy mejor que nunca, desea poner el acento, en la necesidad de todos los/as profesionales de la Enfermería tengan al menos el derecho a las 20 horas de formación anuales que establece el Estatuto de los Trabajadores dentro de su jornada laboral, no solo como denuncia de un incumplimiento normativo, sino porque además supone un agravio con otras profesiones en las que estos incumplimientos no se producen.